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Del Potro atrapó todas las miradas
Filed Under (General) by admin on 11-09-2008
Tagged Under : Cañas, Copa Davis, Nalbandian
El equipo argentino de la Davis se entrenó completo y Del Potro fue la gran atracción de la tarde
La parejita de adolescentes caminaba distraída y a los besos por los bosques de Palermo. El fresco se sentía ya bien entrada la tarde, pero las bufandas no interrumpían los besos. En cambio, en determinado momento él se detuvo y la detuvo a ella, y casi al mismo tiempo dirigió el dedo índice izquierdo hacia un flaco alto con vincha que corría de aquí para allá. Era Juan Martín del Potro, que luego de la práctica con el equipo argentino de la Copa Davis en el Tenis Club Argentino hacía una rutina física propia a las órdenes de su preparador, Martiniano Orazi.
La pareja siguió en lo suyo y Del Potro también, aunque ese instante fue una muestra del magnetismo que el tandilense logró en los últimos tres meses, en los que logró cuatro títulos consecutivos en superficies distintas y llegó hasta los cuartos de final del Abierto de los Estados Unidos, donde cayó ante el finalista, Andy Murray.
Desde ayer, tras algunos días de descanso -no muchos- en Tandil, Juan Martín se incorporó a los entrenamientos del equipo que conduce Alberto Mancini y capturó la atención. Habitual foco de asedio, esta vez David Nalbandian tuvo una jornada tranquila, porque de las miradas y la prolongada sesión de autógrafos se hizo cargo Del Potro.
El campeón de Stuttgart, Kitzbühel, Los Angeles y Washington se entrenó en la cancha N° 3 junto con Guillermo Cañas, el otro jugador que se sumó ayer a las tareas, un día después que Nalbandian y Agustín Calleri.
Casualidad o no, hasta el court elegido favorecía su protagonismo, porque de los dos que se utilizaron, era el único que tenía una pequeña tribuna en un costado, que sirvió para que no menos de 50 personas observaran los cruces de golpes y hasta se permitieran algún comentario de admiración.
“¿Hacemos dos más, péndex ?”, le tiró Cañas, que no dejó de tratarlo con un gran cariño. Willy fue quien lo abrazó en el debut copero de Del Potro, allá por febrero del año pasado, con 18 años, en Austria. Varias veces lo hostigó en broma: “¿Cómo? ¿No llegabas a todas? Si medís mil metros, qué no vas a llegar…”, lo chicaneó cuando un revés con ángulo corto dejó pagando a Delpo, que más tarde, cuando fue a volear, recibió varios disparos al cuerpo de Cañas. “Si me tira acá (señalándose el pecho) me mata”, dijo entre carcajadas Juan Martín, seguido atentamente por su coach, Franco Davin, y por Mancini.
Del Potro va a acompañar al líder natural, Nalbandian, en los singles. Su momento es muy importante, como lo explica Mancini: “Les da a todos una inyección de energía saber que tenemos a un jugador en un gran momento y que viene con mucha confianza, ganando muchos partidos. Para los rusos ya no es lo mismo que antes, aunque tampoco creo que esto los haga cambiar la forma de plantear la serie”.
Después del tenis, a Del Potro lo acompañó una nube de chicos que le llegó sólo a la cintura, al punto que se tuvo que arrodillar para sacarse una foto con ellos. Luego, otra señora le dijo: “Gané tres apuestas gracias a vos”. “¿Y yo qué me gané?”, contestó Delpo. “¿No te parece que ganaste mucho?”, replicó, veloz, la señora.
Claro que ganó mucho Del Potro. Como el cariño de la gente. El acoso de la prensa lo llevó a organizar mejor sus contactos y por eso recién mañana se podrá hablar más extenso con él. Por lo pronto, cuando le preguntaron de rutina cómo estaba, la respuesta una enorme sonrisa y una palabra: “Feliz”.






